"Creí que estaríamos a salvo por siempre. Pero 'por siempre' dura menos de lo que se espera".
Bella sabe de lo que habla. Los peligros y la proximidad de la muerte están más al acecho que nunca en esta quinta y definitiva entrega de la saga Crepúsculo, que llega hoy a los cines tucumanos embadurnada por una ansiedad que ha encontrado espejo en el mundo entero. Arduo es el desafío de esta edición, que deberá ponerle un broche dorado y épico a la que ha sido descripta como la mejor película de la seguidilla, "Amanecer I".
La parte dos -también dirigida por Bill Condon- comienza en el punto en el que concluyó su antecesora: el difícil parto en el que Bella (Kristen Stewart) pierde la vida y es convertida en vampiro por Edward (Robert Pattinson) para que pueda revivir. Esta conversión implica para la protagonista aprender a adaptarse a su nueva condición, ya que tiene que domesticar su sed de sangre. Por eso es apartada por un tiempo de la pequeña Renesmee (Mackenzie Foy), de modo que no intente saciarse con ella.
La joven no tendrá, sin embargo, mucho tiempo para acostumbrarse a su nuevo estilo de vida. Muy pronto, ella y su familia volverán a correr peligro: por un equívoco, llega a oídos de los Vulturi (la casta gobernante que hace valer las reglas) que Renesmee es una niña convertida en vampiro y por lo tanto inmortal, cosa que está prohibida por ley entre los de esa especie. Los neófitos suelen tener una sed incontenible y, como consecuencia, un chico inmortal es incapaz de mantener el secreto acerca la existencia de los clanes. Fastidiados, los Vulturi deciden aniquilar a la familia Cullen por completo. Deciden, entonces, sentenciarlos a muerte.
Alma y corazón
Bella y Edward harán todo lo posible para proteger a su hija -que crece muy rápido, mucho más de lo normal-, aunque no pueden huir ni esconderse. Como táctica, reúnen a todos los amigos posibles para que convenzan a los Vulturi de que Renesmee no es lo que ellos creen.
Otro que escudará a la jovencita es el infatigable Jacob (Taylor Lautner), quien se mantiene enamorado de ella y se convertirá en su primer protector.
Hecha ya la premiere de "Amanecer II" -muy comentada no solo por ser la última, sino también porque fue la primera aparición conjunta de Stewart y Pattinson tras la separación por infidelidad-, los actores ya empezaron a despedirse de sus personajes. Acerca de la posibilidad de que queden encasillados con este género, el director Condon manifestó: "quizás no es algo tan malo. Kristen y Robert han puesto su corazón y alma en 'Crepúsculo' y no solo durante las filmaciones. Sobre todo, han mostrado gran respeto por sus fanáticos. Ahora es momento de que aquel respeto se les devuelva".